ASOCIACIÓN DE MARÍA AUXILIADORA

 

La Asociación de María Auxiliadora fue fundada por D. Bosco, como instrumento privilegiado para "propagar la devoción a la Santísima Virgen y el culto a Jesús Sacramentado". La Asociación fue erigida canónicamente en el Santuario de María Auxiliadora de Turín en abril del 1869 y considerada como parte integrante de la Sociedad Salesiana, y en 1989, el 24 de Julio se reconoce oficialmente la pertenencia de la Asociación María Auxiliadora a la Familia Salesiana. La confianza que D. Bosco tenía en María Auxiliadora fue lo que le hizo dar vida a lo que en ese momento se llamaba Archicofradía de María Auxiliadora para irradiar en el mundo la devoción a la Virgen, invocada bajo ese título. Su confianza en María Auxiliadora encontró en la Asociación una la de las expresiones sencillas y prácticas para la defensa de la fe en los ambientes populares.

Historia

En Mérida y siguiendo su ejemplo y nació una primera Asociación con la llegada de los Salesianos a nuestra ciudad, situada en la barriada de su nombre, más adelante con la expansión de nuestra ciudad y estando como director D. Eusebio López Rubio, se vió la necesidad de crear una nueva Asociación que pudiera atender y propagar la devoción a María por todos los rincones de nuestra crecida ciudad y a los que no llegaba a la primera Asociación. Así nació nuestra asociación María Auxiliadora (Mérida - Centro), actualmente llamada A.D.M.A. (Mérida-Colegio) ya que el centro también quedó pequeño y nacieron lugares periféricos como Polígono Nueva Ciudad, Urbanización Jardín Botánico, Los Bodegones, Urbanización El Disco... y muchas otras. Lugares en los que hemos introducido nuestra Asociación y devoción a nuestra Madre Auxiliadora.

Los asociados que formamos parte de ella no comprometemos a:

Objetivos

Como María permanecer abiertos al Espíritu Santo para ser dóciles, como Ella, a la voluntad del Padre. Como María, Madre de la Esperanza, vivir con gozo nuestra vocación cristiana para ser testimonio de solidaridad con los más necesitados. Imitando a María como Madre de la Iglesia invitar a los jóvenes a compartir con nosotros la experiencia de alegrarse con lo que poseen, a darse sin recompensa y a descubrir caminos nuevos para ser verdaderos testigos del Reino.

Líneas de acción

Dedicamos en nuestra reunión mensual, un tiempo de estudio de los subsidios elaborados por la Inspectoría. Procuramos: Momentos de formación para los asociados, escuela de celadoras, Eucaristía domiciliaria, Vigilia de la Inmaculada, oración por las vocaciones, retiros trimestrales de la Familia Salesiana, ejercicios espirituales. Ponemos en práctica el consejo de San Francisco de Sales, modelo por el que nuestro fundador Don Bosco animó a sus seguidores: "Tened el ánimo fuerte y humilde" desde aquí, los acontecimientos menos afortunados del día los iluminaremos bajo el prisma de la fe. Tratamos de entusiasmar a gente joven que no pertenece a la Asociación, para conocer y amar a María Auxiliadora.